
Debido al creciente uso de programas para descargar música, películas o contenidos digitales por Internet, el gobierno británico ha preparado un proyecto de ley que obligará a los proveedores de servicios de Internet a desconectar de la red a aquellos internautas que sean sorprendidos descargando contenido digital ilícito. Este proyecto se guiará por un sistema de tres avisos: en primera instancia, se les enviará una alerta por correo electrónico, si inciden por segunda vez, les suspenderán temporalmente la conexión; y para la tercera vez que lo hagan, será la última, ya que suspenderán al usuario del servicio y de poder conectarse a la red definitivamente.









