
Ante la creciente demanda de televisores planos de cristal líquido (LCD) en el mercado mundial, la compañía Sony ha decidido unirse a Sharp. Esta alianza pretende reafirmar la fortaleza tecnológica de Sharp, y la competitividad del gigante japonés Sony, en términos de fabricación de pantallas LCD. Con esta unión, Sony tendrá que aportar alrededor de 2,355 millones de euros para poder construir una nueva planta de Sharp en Sakai para el año 2009.









