
Tras varios años de ver películas de agentes secretos como el 007 y pensar que absolutamente todo lo que pasaba en ellas era pura fantasía, ahora el exagente de la CIA, Robert Wallace, ha escrito un libro en el que describe y revela algunos de los artículos secretos que se usaban en los años cuarenta dentro de los que figuran un cigarro que funcionaba como pistola de una bala de 22 milímetros y de plumas inflamables que, para proteger documentos, se incendiaban quemando papeles importantes evitando que cayeran en manos ajenas. Habla un poco también de los años setenta cuando trataron de crear fallidamente insectos artificiales espías pero lograron crear relojes con cámara y utilizaban ratas mensajeras. El libro se puede conseguir en Estados Unidos.









