
El pasado viernes 18 de Julio se llevó a cabo el tan esperado concierto de Muse en Guadalajara, una de las dos fechas que ofrecieron en nuestro país este 2008. Desde que me subí al autobús que me llevaría de la ciudad de México a Guadalajara, me pude percatar de que no era el único que iría a ver a Muse, pues varios chavos llevaban sus playeras de la banda, mismos que me toparía en el concierto unas horas después; da gusto saber que la música mueve masas, en este caso, emprender un largo viaje de más de 8 horas por ir a un concierto.
A las 7 de la noche, me lancé al Auditorio Telmex ubicado en Zapopan, que se encuentra un poco retirado del centro de Guadalajara, más o menos como a 40 minutos; al llegar me sorprendí de que no hubiera nada de piratería, ustedes saben, la típica venta de playeras, tazas, plumas, llaveros, afiches y demás artículos que siempre se ven afuera de los conciertos en el Distrito Federal. Posteriormente entré al recinto, y cabe mencionar que está bastante grande, soy muy malo calculando, pero a ojo de buen cubero, me atrevo a decir que le caben unas 10 mil personas; para esas horas el lugar ya se encontraba totalmente abarrotado de fans de Muse, y a 15 minutos de que dieran las 9 de la noche, se escucha en el sonido local la “Primera Llamada” típica de las obras de teatro, y así hasta la “Tercera Llamada, comenzamos”, lo cual me pareció bastante gracioso.
A las 9 de la noche en punto, el trío de Devon salió a rockear y entregarse completamente con su público mexicano; la primera rola que se escuchó fue Map Of The Problematique y los gritos de todos los asistentes hacían retumbar el Auditorio Telmex.
Supermassive Black Hole fue la segunda en el set, la cual hizo mover la cabeza y bailar a más de uno, con sus toques electrónicos:
Siguió Dead Star, si, así como lo oyen Dead Star, después de casi 4 años de no haber sido tocada en directo; la última vez que Muse incluyó esta canción en alguno de sus sets fue el 19 de diciembre de 2004.
Después, Matthew dejó la guitarra para sentarse en su piano blanco, y comenzó a sonar New Born, interpretada perfectamente; cabe mencionar que Bellamy es uno de los mejores frontman que he visto, no importa si toca la guitarra elécrica, la acústica o el piano, él se entrega totalmente, se hinca, se arrastra por el escenario, mueve su guitarra, interactúa con Dom y Chris, y hasta intenta hablar con su público en español.
Antes de que empezara Butterflies and Hurricanes, Dom tomó una bandera de México, y la agitó por un tiempo, lo que causó que los asistentes gritaran a más no poder, y empezaran a entonar el clásico “México-(tres aplausos)-México”, y posteriormente la colocó sobre el bombo de su hermosa batería de acrílico. Para City of Delusión, invitaron a un trompetista al escenario, y siguieron el jam de drum and bass, Space Dementia, el cover de Nina Simone Feeling Good, Hysteria con su poderoso bajo y Starlight, que a mi parecer fue la más coreada, y era de esperarse, pues es la más comercial, o de menos la canción que más han programado de Muse en las estaciones de radio en México, así como en los canales de videos.
Las dos rolas que cerrarían la primera parte del set, fueron Time is running out y Stockholm Syndrome, durante las cuáles todos saltamos y movimos la cabeza al ritmo de las guitarras estridentes características de estas rolas. Siguió el encore, durante el cual todos los asistentes estaban en el éxtasis total, pues sabían que después de este encore vendría un buen cierre. Matt, Chris y Dom salieron nuevamente al escenario, y los gritos de todo el auditorio se escucharon una vez más; antes de empezar Soldier`s Poem, pidieron que todos sacaran sus encendedores para acompañar la canción, logrando crear un momento íntimo con la banda, el cual se reforzó aún más con Invincible.
El momento clímax de la noche llegó cuando empezó a sonar el riff de Plug In Baby, durante la cual el staff de la banda aventó los clásicos globos gigantes, mismos que Matt y Chris reventarían al final de la canción. Y el gran final llegó con Knights of Cydonia, en donde todo el público coreó el riff característico de la guitarra al más puro estilo HAARP, el DVD que grabaron durante sus presentaciones en Wembley el año pasado. Con esta canción, Muse se despedía de su público mexicano; sin duda un muy buen show que me dejó con un muy buen sabor de boca; no tiene nada de raro que Muse haya ganado varios premios por Mejor Acto en Vivo en el Reino Unido, pues lo que presencié en Guadalajara fue uno de los mejores shows en cuanto a producción se refiere; la iluminación y el video en pantallas se complementan perfectamente con la música de una de las mejores bandas que existen actualmente.










A hueeeeevo!!
Si que son buenos en vivo.
fue increible, todos ellos sonb tan entregados, fue el mejor concierto de mi vida!!!
Naaa pss esa banda es lo mejor
los 3 son expectaculares en todo
los indtrumentos suenam bn naa de pana