
Anteriormente, la LAMC de había llevado a cabo únicamente en Nueva York y en Los Ángeles limitando así la posibilidad de que un público mucho más ávido y necesitado de propuestas que le ayuden a dar a conocer sus proyectos pudiera asistir.
Esta vez, a mi manera de ver las cosas la LAMC se volvió a quedar en el intento. Como lo dije el año pasado, se agradece el esfuerzo por realizar este tipo de eventos que ayuden a la gente a tener una visión más amplia de lo que sucede en el mundo de la música cuando este, se viene debilitando cada vez más gracias a la aparición de otros medios de intercambio de información; pero, vuelvo al punto original de mi queja… ¿Dónde están las propuestas?
No tengo la menor duda que la gran mayoría de los panelistas asistentes son expertos en su materia ya que tengo el gusto de conocer a gran parte de ellos y conozco la trayectoria profesional que tienen: sin embargo, a mi modo de ver las cosas el ser invitado para un evento como este no solo significa sentarte en medio de tanta gente a hablar u opinar sobre el tema en cuestión, sino que debería de existir el firme compromiso de su parte por investigar un poco el tema y generar propuestas que nos ayuden a todos los que trabajamos en la industria a darle la vuelta a los problemas con los que nos hemos venido enfrentando últimamente.
El LAMC a mi modo de ver las cosas, se ha convertido en un foro de quejas u opiniones que escucharíamos o escuchamos cada que tenemos la oportunidad de “conbeber” jeje… en algún after de concierto o evento de alguna marca o medio donde nos encontramos y no creo que tenga que ser así.
Los panelistas deberían realmente comprometerse con el tema indicado y no solo “vanagloriarse” entre sus amigos por haber sido invitados y tu no, ojalá que el año entrante mejore considerablemente.










Total y completamente de acuerdo. Poquísima apertura pero menos propuesta.
Es un modelo de pensamiento endogámico por la mayor parte de los ponentes (ojo: no todos). Como bien dices no hay compromiso sino ego. Valdría la pena que alguien se centrase en distintas plataformas de trabajo (para las varias áreas de la industria) que puedan incrementar cultura (y por lo tanto mercados).
¿A 400 varos la entrada? Y todavía ir a verlos hablar de forma tan calculada, en su mayoría ni ideas ni información que valgan la pena. No mamen, ¿esa es su idea de “sacar talento de la sombra”? Yo vi más panelistas pensando en sus culitos que con la más mínima intención de que el rock latinoamericano prospere.